Bautismo en el nombre de Jesús
Hechos 2:38 “Pedro les dijo: Arrepentíos, y bautícese cada uno de vosotros en el nombre de Jesucristo para perdón de los pecados; y recibiréis el don del Espíritu Santo.”
Hechos 8:16 “porque aún no había descendido sobre ninguno de ellos, sino que solamente habían sido bautizados en el nombre de Jesús.”
Hechos 10:48 “Y mandó bautizarles en el nombre del Señor Jesús. Entonces le rogaron que se quedase por algunos días.”
Si Jesús mando en Mt 28:19 a bautizar en el nombre del Padre, del Hijo y del Espíritu Santo, ¿por qué parece ser que Pedro desobedeció el mandato y bautizó en el nombre de Jesucristo en Hch 2.38? Pedro sin lugar a duda escuchó las instrucciones de Jesús, sin embargo, no usa la fórmula bautismal trinitaria.
Dijo Pablo en Hechos 19:4-5 “Juan bautizó con bautismo de arrepentimiento, diciendo al pueblo que creyesen en aquel que vendría después de él, esto es, en Jesús el Cristo. Cuando oyeron esto, fueron bautizados en el nombre del Señor Jesús.” Pablo tampoco la usa.
Romanos 6:3 “¿O no sabéis que todos los que hemos sido bautizados en Cristo Jesús, hemos sido bautizados en su muerte?”
1 Corintios 1:13 “¿Acaso está dividido Cristo? ¿Fue crucificado Pablo por vosotros? ¿O fuisteis bautizados en el nombre de Pablo? ”
Pablo le dice a los gálatas: Gálatas 3:27 “porque todos los que habéis sido bautizados en Cristo, de Cristo estáis revestidos.”
Dependiendo de quién va a bautizarte escucharás palabras como estas: “Como ministro del evangelio de Dios, te bautizo en el nombre de nuestro Señor Jesucristo.” O puedes también escuchar: “Te bautizo en el nombre del Padre, del Hijo y del Espíritu Santo.” O también, “te bautizo en la autoridad del Padre, del Hijo y del Espíritu Santo.” Conversa con el ministro que va a bautizarte.

Lo que sí queda claro es que la persona anuncia a través de este acto que se ha unido a Cristo Jesús. Además reafirma su compromiso de vivir para Dios siguiendo a Su Hijo Jesucristo. El bautismo es una ceremonia, que no significa nada a menos que quien entre al agua lo haga en fe. La ceremonia está diseñada para darnos una imagen por la cual experimentar una realidad espiritual. La realidad es esta: cuando creímos en Jesús fuimos bautizados espiritualmente en Su cuerpo (por el Espíritu Santo); nos hacemos uno con Él; y todo lo que Él tiene es nuestro. El bautismo es nuestro primer paso para experimentar la reconciliación. Muchas de las preguntas que tenías fueron evacuadas al hacer las tareas anteriores y otros retos aparecieron, los que tienen que ver con la identidad y la libertad de darse a sí mismo a los demás. Para guiarte en ese camino hemos puesto a tu disposición la segunda sección de este curso llamada “El Discipulado.” Por ahora, continúa el aprendizaje en la siguiente lección “La Autoridad del Nombre de Jesús.”
