Introducción
Salmos 32:
¡Oh, qué alegría para aquellos
a quienes se les perdona la desobediencia,
a quienes se les cubre su pecado!
2 Sí, ¡qué alegría para aquellos
a quienes el Señor les borró la culpa de su cuenta,
los que llevan una vida de total transparencia!
3 Mientras me negué a confesar mi pecado,
mi cuerpo se consumió,
y gemía todo el día.
4 Día y noche tu mano de disciplina pesaba sobre mí;
mi fuerza se evaporó como agua al calor del verano. Selah
5 Finalmente te confesé todos mis pecados
y ya no intenté ocultar mi culpa.
Me dije: «Le confesaré mis rebeliones al Señor»,
¡y tú me perdonaste! Toda mi culpa desapareció. Selah
6 Por lo tanto, que todos los justos oren a ti, mientras aún haya tiempo,
para que no se ahoguen en las desbordantes aguas del juicio.
7 Pues tú eres mi escondite;
me proteges de las dificultades
y me rodeas con canciones de victoria. Selah
8 El Señor dice: «Te guiaré por el mejor sendero para tu vida;
te aconsejaré y velaré por ti.
9 No seas como el mulo o el caballo, que no tienen entendimiento,
que necesitan un freno y una brida para mantenerse controlados».
10 Muchos son los dolores de los malvados,
pero el amor inagotable rodea a los que confían en el Señor.
11 ¡Así que alégrense mucho en el Señor y estén contentos, ustedes los que le obedecen!
¡Griten de alegría, ustedes de corazón puro!

Bienvenido al curso de preparación para el bautismo cristiano. El bautismo es junto a la santa cena las ceremonias de iniciación a un estilo de vida conocido como: cristianismo. Si estás aquí es porque voluntariamente y a plena conciencia has entendido que Dios te ha llamado a seguir a Cristo Jesús y ser parte de su familia espiritual: la iglesia. ¡Dios te bendiga ricamente! Puedes esperar una transformación profunda mientras vas avanzando en el curso.
Aprenderás qué es el bautismo, cuál es la fe necesaria para participar en esta ceremonia, cómo prepararse, la importancia del arrepentimiento antes de entrar al bautismo, y cómo se llevará a cabo.
Aprenderás algunos principios básicos de discipulado, tu nueva identidad en Cristo, cómo se renueva la mente y la importancia de poner en práctica las instrucciones de Dios. Aprenderás cómo Dios ama la iglesia y a cómo relacionarte dentro de tu familia espiritual.
Cada capítulo termina con una tarea y cada sección con un autoexamen. Las oraciones y confesiones las puedes hacer en tu tiempo devocional o preferiblemente varias veces al día. Puedes volver a ellas continuamente para que se afirmen en tu corazón.
La Biblia enseña con claridad tres bautismos diferentes: 1) el bautismo en agua, 2) el bautismo en el cuerpo de Cristo, y 3) el bautismo en el Espíritu Santo. La Biblia hace referencia a otros bautismos, pero no son tan claros como para establecer una doctrina. Por ejemplo, la Biblia habla del bautismo de fuego que quizá se refiera al Espíritu Santo y más probablemente al sufrimiento. No vale la pena intentar crear una doctrina alrededor de algo que no está claramente revelado en las Escrituras.

En todo bautismo en agua vamos a encontrar 3 elementos: el agua, la persona que bautiza (ministro) y la persona bautizada (ese eres tú). Todo lo que recibimos de Dios es una obra de la gracia medio de la fe. La ceremonia del bautismo no tiene valor aparte de la fe y de la gracia. La ceremonia tiene valor cuando ambas están presentes. Cuando un creyente es bautizado en agua debe creer (la fe) que Dios tiene algo específico en mente que desea que él o ella experimente. En el caso del bautismo cristiano es: la muerte de su manera antigua de ser y vivir; y la resurrección a la nueva vida en Cristo. Dios desea que recibas poder en cada área de tu vida.
Las ceremonias están diseñadas para darnos una manera específica el poder experimentar las realidades de Dios. En otras palabras, el rito en sí no hace que experimentemos la realidad de Dios, es la fe la que hace que ocurran. La ceremonia es la forma, la fe es la sustancia. Llegamos a experimentar la realidad de Dios a través de ciertas obras o ceremonias. Dichas ceremonias facilitan la experiencia con Dios.
